fbpx
CESA_FraseFuerza_Cap02_el-envoltorio-vacio_1200x1200

El envoltorio vacío – Serie Comunicación – Cap. 2

COMUNICAR ES REGALAR

Por qué el problema nunca fue la técnica

Capítulo 2 de 8

El envoltorio vacío

La técnica sin base no decora: ilumina el vacío que hay debajo.

 

Durante años nos vendieron la comunicación como un set de técnicas. Habla con seguridad. Sostén la mirada. Usa storytelling. Estructura el mensaje en tres puntos. Sonríe. Modula la voz. Hay una industria entera dedicada a enseñarnos a hablar bonito.

No es que esas cosas estén mal. El problema es el orden. Las pusimos primero, cuando en realidad son lo último.

Piénsalo como un iceberg. Lo que se ve —las palabras elegidas, el tono, la postura, la diapositiva impecable— es apenas la punta. Debajo, sosteniendo todo, hay una masa enorme que nadie mira: si confían en ti, si tu palabra vale algo, si lo que dices coincide con lo que haces, para qué estás diciendo lo que dices. Esa base es el noventa por ciento. La técnica es el diez que asoma.

Y aquí está el punto que casi nadie dice: cuando trabajas la punta sin trabajar la base, no mejoras la comunicación. La empeoras.

Cámbialo a un regalo. La técnica es el envoltorio. Un buen envoltorio sobre un buen regalo realza lo que hay adentro: muestra que dedicaste tiempo, que te importó. Pero un envoltorio hermoso sobre una caja vacía no es un regalo. Es una decepción con moño. Y mientras más lindo es el papel, más grande la decepción cuando se abre.

Eso es exactamente lo que pasa cuando alguien aprende a hablar bonito sin tener nada verdadero debajo. La primera vez, impresiona. La segunda, genera dudas. La tercera, la gente ya aprendió a desconfiar: “habla muy bien, pero…”. El “pero” es la caja vacía asomando por debajo del moño.

Hay algo casi cruel en esto. A la persona con poca base y mucha técnica, la técnica la delata. Porque cuanto mejor habla, más nítido se ve el contraste entre la forma pulida y el fondo que no está. El pulido no esconde el vacío: lo ilumina.

Por eso tanta capacitación de comunicación no solo no funciona, sino que da vuelta el resultado. Tomamos a alguien en quien el equipo no confía y le enseñamos a presentar mejor. Resultado: ahora desconfían de alguien que además suena ensayado. Le pusimos mejor papel a la misma caja vacía.

La pregunta entonces no es “¿cómo aprendo a comunicar mejor?”. Es otra, y va hacia abajo: ¿qué tengo realmente para decir? ¿Es cierto? ¿Lo sostengo con lo que hago? ¿Le sirve a quien me escucha, o solo me sirve a mí quedar bien diciéndolo?

Si la respuesta a eso es sólida, casi no necesitas técnica: un mensaje verdadero, dicho con torpeza, comunica. Si la respuesta es endeble, ninguna técnica te salva: un mensaje vacío, dicho con elegancia, tarde o temprano se abre.

El envoltorio no es el problema. Pero no empieces por ahí. Primero, ten algo adentro de la caja.

 

Laura Puñales

Responsable de Desarrollo y Transformación de Empresas

Directora CESA MS

www.cesams.com

 

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *