fbpx
imagen de cabezal

¿Problemas de comunicación?

Es el diagnóstico más repetido de todos. “Acá hay un problema de comunicación.” Lo decimos en las reuniones, lo escribimos en las encuestas de clima, lo señalamos cada vez que algo falla. Y nos quedamos tranquilos, como si hubiéramos encontrado la causa.

Pero me pregunto: ¿a qué le llamamos, en realidad, problema de comunicación?

Porque la mayoría de las veces, cuando abrimos esa caja, adentro no hay un problema de comunicación. Hay otra cosa.

A veces lo que hay es falta de confianza: la información existe, circula, pero nadie se anima a decir lo que de verdad piensa. No es que no se comunican. Es que no es seguro hacerlo.

A veces lo que hay es falta de claridad: nadie sabe bien quién decide, quién hace, hacia dónde vamos. Y entonces se habla mucho, pero sobre arena.

A veces lo que hay es un conflicto que nadie quiere nombrar: dos áreas que compiten, dos jefes que no se hablan, una decisión que se evita. Y le decimos “problema de comunicación” porque es más cómodo que decir la verdad.

Y a veces, sencillamente, lo que hay son objetivos contradictorios. La gente se comunica perfecto: lo que pasa es que cada uno está remando para un lado distinto. Ningún correo, ninguna reunión, ninguna herramienta nueva va a alinear lo que el diseño dejó desalineado.

Y así, una y otra vez, tratamos el síntoma y dejamos intacta la verdadera causa.

Porque “problema de comunicación” es, muchas veces, el diagnóstico más cómodo que existe. No acusa a nadie. Suena técnico, neutral, solucionable con una herramienta o un taller. Y nos permite no mirar lo que de verdad está pasando debajo. Es la alfombra perfecta para esconder los problemas que no nos animamos a nombrar.

Mientras sigamos llamando “comunicación” a la desconfianza, al desorden, al conflicto evitado y a las prioridades cruzadas, vamos a seguir resolviendo el síntoma equivocado. Cambiando la herramienta, repitiendo el taller, mejorando el correo. Y preguntándonos, otra vez, por qué nada cambia.

Quizás el verdadero avance no sea comunicar mejor. Sea animarnos a nombrar bien lo que nos pasa, y tener el coraje de ir a la causa.

 

_____________________________

Laura Puñales – Director de CESA MS

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *