Tanto los responsables de las empresas, como quienes lideramos un equipo de trabajo, debemos aceptar que, desde el punto de vista del relacionamiento interpersonal, muchas variables se han modificado de manera profunda, en el mundo del trabajo.

Si bien hay infinidad de aspectos técnicos y empresariales, que han evolucionado y muy bien en los últimos años, lo que verdaderamente, se sostiene como detenido en el tiempo, es “como nos relacionamos”.

¿Como nos relacionamos hoy?

Basados en intervenciones realizadas para infinidad de empresas de todos los sectores del mercado, tanto como Asesores, como Capacitadores, definitivamente concluimos, que gran parte de las dificultades, que en la actualidad, enfrenta el mundo de trabajo, se vinculan directamente, con una fuerte ”VISION VERTICAL”, sometida a un diseño organizacional, muy preocupado por ser específico, a la hora de marcar objetivos, a los distintos equipos de trabajo.

Tal acción, promueve de manera directa, que en algunos casos, se pierda y en otros jamás se obtenga, una necesaria “VISION SISTEMICA” de la organización.

Como consecuencias inevitables se observa claramente:

  • Falta de alineamiento entre las distintas áreas de trabajo.
  • Carencia de unificación de criterios.
  • Pérdida constante de foco, en el objetivo general de la empresa, a través de priorizar el objetivo específico, dejando postergado muchas veces el objetivo general de la empresa.
  • Problemas de relacionamiento y clima de trabajo.
  • Estructurales dificultades de comunicación, manejo y consistencia de la información, tanto interna como externa.

Aproximándonos a una primera conclusión:

Esta mirada tanto empresarial, como de los líderes (CEOs, Gerentes, Mandos Medios y Líderes de Equipos), “VERTICALIZADA”, es literalmente opuesta a como nos ven nuestros clientes.

Para nuestros clientes, poco importa, quién es responsable de qué, lo único que definitivamente esperan, es que “las cosas finalmente sucedan”.

Cumplir con la promesa a nuestros clientes, implica en todos los casos, tener la capacidad de interrelacionarnos correctamente y contribuirnos de forma natural y espontánea, intentando en todo momento, derribar las paredes psicológicas, que el posible Diseño Organizacional actual, descontinuado y fuera de Modelo, nos propone.

Claro está, que estas estructuras orgánicas, deben ser modificadas, pero, si no modificamos desde ya, algunas actitudes y simplemente esperamos que esta transformación técnica suceda, la dificultad de obtener logros y fundamentalmente disfrutar y desarrollarnos en nuestro trabajo, continuarán aumentando, tal cual viene sucediendo progresivamente en los últimos años.

Nos encontramos en breve, con otra entrega profundizando éste y otros puntos de vista.